Puede desarrollarse una infección después de una lesión o herida en la piel o en las membranas mucosas, como el interior de la boca o la nariz. Los síntomas de infección pueden incluir:

  • Aumento del dolor, hinchazón, sensación de calor o enrojecimiento en la zona o a su alrededor.
  • Vetas rojizas que se originan en la zona.
  • Pus que supura de la zona.
  • Fiebre.